Perú 2014 – 2015: Escenarios probables e implicancias a nivel de Políticas y Gestión Pública.

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Imagen de Pawel Kuczynski

Publicado en la Revista Gestión Pública en Noviembre de 2013

Hace exactamente un año se publicó el artículo indicando escenarios probables para el bienio 2013 – 2014, el cual tuvo una serie de comentarios altamente favorables y visitas en mi blog. Como consecuencia, en este artículo se revisan los escenarios para el bienio 2014 – 2015 para nuestro país. Al igual que en el año anterior, he considerado para este periodo los factores de Economía, Situación Política, Manejo Fiscal, Descentralización y Educación. Cabe resaltar que este es un análisis para la formulación de una opinión, con la cual uno tiene todo el derecho de estar de acuerdo o no.

 

Lo Económico: Somos un bote salvavidas copado y que avanza lento.

La zona Euro ha consolidado los lineamientos políticos de la recuperación económica para los países en crisis, actualmente o los que se sumen en el futuro: La UE sentencia la ayuda con austeridad económica y cada país deberá resolver la manera en que la sociedad absorbe dicha austeridad. Estos lineamientos proporcionan regulación de expectativas para todos los agentes económicos, en el que el reacomodamiento y la competitividad irán depurando a los actores menos competitivos. Esto implica que las tasas de desempleo pueden mantenerse en sus actuales niveles durante algunos años más.

Si en Europa las expectativas se regularon, en EEUU se han desregulado y ello contagia al resto del planeta. Estados Unidos ha ingresado en un problema de gobernabilidad de dimensiones poco antes vistas. La reforma de Salud, una especie de primera reforma hacia un Estado de Bienestar tiene enfrentados a Gobierno, Empresarios y Congreso. La salud en EEUU es un tema delicado por los flujos de liquidez y por la integración de diferentes sectores como el de servicios de salud, seguros, pensiones, finanzas, farmacéutico, entre otros. Si bien el gobierno cedió ante el empresariado a nivel del rescate de la banca, el empresariado no cede al gobierno en esta tan demandada transformación del sector salud, lo que implica un conflicto estructural. Ello arrastra a un problema mundial en la medida en que la moneda de cambio es la aprobación de la deuda presupuestaria de cada año, la cual generó el paro de servicios gubernamentales.

 

China no ha mostrado señales serias de aumentar su masa de consumidores internos, más allá del borde costero, que podría permitir un aumento del crecimiento del producto interno frente al descenso de la demanda global por productos chinos. Tampoco China es un país de decisiones apresuradas debido a que sus umbrales de tolerancia a crisis económicas y sociales son marcadamente superiores al de los estándares del mundo occidental. Por unos años sin crecimiento, China no realizará grandes cambios estructurales aunque sí de direccionamiento del esfuerzo productivo.

 

Perú tiene una vecindad importante y prestigiosa. Por un lado Brasil se ha consolidado como un socio permanente e importante para Perú. El tamaño de la economía Brasilera es uno de los mayores a nivel mundial y su vínculo con Perú ya es un hecho ineludible. Acelerar el esfuerzo competitivo para los mercados brasileros es un imperativo para las empresas peruanas cuya recompensa serán buenas utilidades y generación de empleo.

 

Por otra parte, la Alianza del Pacífico, tiene un doble efecto para Perú: En primer lugar se encuentra el ingreso de Perú a un bloque económico que es pragmático desde el inicio de sus actividades y que ha permitido establecer una clara diferenciación con las economías del ALBA y del Brasil – Mercosur. Esta situación permite una serie de beneficios comerciales que serán aprovechados en los próximos dos años. En segundo lugar esta alianza es un contrapeso económico, competitivo y político para Brasil y su espectro de influencia. No es casualidad que Brasil haya “enfriado” relaciones con aliados históricos como Chile y México. A pesar de lo anterior, no ha sido el caso de Perú, con quien tiene intereses logísticos y económicos estrechos. De esta manera Perú, con su formidable sistema diplomático y comercial se puede posicionar como el interlocutor e intermediario natural entre la Alianza del Pacífico y el Brasil, lo que acompaña beneficios importantes.  

 

Lo anterior ratifica a Perú en su posicionamiento como un destino atractivo para las inversiones, aunque la capacidad del país para metabolizar tanta inversión se está viendo limitada claramente por ausencia de capital humano calificado tanto a nivel técnico como a nivel profesional. La inmigración de talento es una gran solución de corto plazo y considero que debemos ser abiertos a ésta para respaldar el ingreso de las inversiones.

 

La inversión en infraestructura con Asociaciones Público Privadas son un gancho importante para la inversión y una señal clara para la comunidad internacional. Al igual que en el caso de Chile, la infraestructura en Perú tiene un efecto importante en el crecimiento del PIB a largo plazo. Así mismo, el esfuerzo por incorporar a más ciudadanos al mercado de consumo (que siempre debe ser un mercado de consumo responsable), es una señal importante, estemos de acuerdo o no, de que la inclusión social y económica se aplica mediante mecanismos de mercado y con la menor intervención posible del Estado. Esto se ha visto en las diferentes tensiones entre gobierno y agremiaciones empresariales. Aquellos que son incluidos económica y socialmente hoy, serán en pocos años una clase media importante, siempre y cuando sus patrones de consumo y endeudamiento sean razonables y permitan ahorro y capitalización, elemento que va en contra de los intereses de consumo y endeudamiento de las empresas de retail.

 

La comunidad empresarial cuenta así para los siguientes dos años con una economía estable y con nuevos mercados que se encuentran más cerca y que serán más conectados para compensar la baja en consumo en los países del hemisferio norte. En momentos en que la mayoría de los países no crecen, es imperativo aprovechar estas oportunidades para estar en condiciones de sostener la competitividad.

 

Lo Político: Gobierno sin oposición vs. Gremios (como oposición)

Hay una avería en nuestras instituciones: En consistencia con lo indicado el año pasado, el Congreso ha dejado de ser protagonista de las grandes discusiones de connotación social para pasar a ser un simple espacio de pugna para la futura distribución de poder en las siguientes elecciones. Hasta el momento, nada indica que para las elecciones del 2016 se vaya a quebrar la regla del “segundo hoy, primero mañana”[1], pues la candidata del Fujimorismo ha sido la que menos perjudicada por las comisiones y megacomisiones, junto a una leal intención de voto en torno al 30% la ponen en posición inmejorable para ocupar la casa de Pizarro frente a algún endémico sobreviviente candidato de las comisiones de investigación. 

 

En este escenario, al día de hoy las decisiones del Ejecutivo encuentran oposición directa en los Gremios Empresariales, sumado a una fuerte concentración de medios que determina qué es lo que la ciudadanía puede ver o no puede ver. Esto ha gatillado una inestabilidad política mayor a la necesaria, que se expresa en cambios de gabinete ministerial. Dicha inestabilidad puede amenazar la buena posición económica que tiene Perú. Así, es posible que, una vez más, nuestro desarrollo se vea estancado más por problemas internos que por problemas externos.

Otro efecto de no contar con un congreso con sus funciones tradicionales es que la dinámica Ejecutivo vs. Gremios centralizan las decisiones, restando peso político a los ya débiles gobiernos regionales. Un ejemplo de ello es el caso de Conga, en el que se generó una “disonancia cognitiva” cuando Ipsos publicó la encuesta en que alrededor del 80% de la población de Cajamarca se oponía al proyecto minero. Como se recordará, toda la discusión previa fue entre agentes políticos centrales, el gremio privado y el cuestionable Presidente Regional de Cajamarca de ese momento. En línea con lo indicado en el artículo del año pasado, los gremios se irán posicionando cada vez más en las regiones para influir en los procesos decisionales, pero el esquema de decisión tenderá a ser más centralizado. Cabe mencionar que el MEF continuará con un protagonismo mayor para los siguientes años, recentralizando la decisión en la inversión social que en algún momento el gobierno quiso otorgar al naciente Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, como agente económico para el desarrollo sostenible de programas. Los escándalos del Programa Qali Warma no son gratuitos y forman parte de la dinámica descrita anteriormente.

 

Un actor importante que va a ingresar a escena en los próximos dos años es la ciudadanía a través de las redes sociales. Actualmente una generación de usuarios nativos de Facebook y Twitter es capaz de ejercer una presión tan considerable como al que hace los medios de comunicación y los gremios. Es un espacio de debate y reflexión que se va a sofisticar pero al mismo tiempo se puede banalizar. Un ejemplo claro de las redes sociales fue la decisiva reversión del voto revocatorio contra la Alcaldesa de Lima que era considerado como imposible, o el descontento frente al nombramiento de Martha Chávez como coordinadora de la subcomsión de DDHH que llevó a la desactivación de este órgano. Se va a profundizar la dinámica dentro de este espacio 2.0, sin reglas pero con tendencias, sin naturaleza jurídica pero con demostrada influencia en el curso de la historia del país. Y no sólo va a tener incidencia en el curso del país sino que puede afectar al sector privado, en el que se denuncian malos productos, malas prácticas o tratamiento abusivos. Es probable que juveniles organizaciones civiles se vuelvan usuarios especializados e influyentes de las redes.

 

 

Lo Fiscal: Centralización de las decisiones de gasto e inversión.

Tanto la presión  por la crisis externa, como los aspectos sociales y políticos del país, indican que la lógica dominante va a ser la re-centralización de los procesos decisionales en Lima, especialmente en el Ministerio de Economía y Finanzas. Debido a que el sistema nacional de inversiones va a ser modificado, se aprovechará para fortalecer procesos de análisis central con la mitigación local de las consecuencias de las decisiones. La presencia de un MIDIS más ordenado en los territorios permitirá entregar una combinación eficiente de asistencia social con control de costos, todo ello fertilizando negocios locales que participan en las licitaciones para la producción y/o distribución de bienes. Los sistemas informáticos entregarán mejor información para la toma de decisiones desde el nivel central. Más que una probabilidad, es un deseo que el MIDIS realice las evaluaciones permanentes para monitorear el desarrollo de las condiciones de vida en las diferentes localidades donde interviene. Esto representaría una ganancia enorme de productividad para el Estado.

 

La presión tributaria va a aumentar en los siguientes años, tanto como producto de la modernización de la SUNAT como por la inclusión financiera en el país. Es probable que la base tributaria se amplíe principalmente en la costa y en menor medida en la sierra.

 

Un segundo aspecto en línea con la tendencia económica, es la inversión en infraestructura a escala regional y a escala nacional. Es probable que seamos testigos del inicio de grandes obras públicas y con la participación de las diferentes formas de asociatividad público – privada (APP). A nivel de los distritos, se alcanzarán formas interesantes de asignar la construcción de infraestructura buscando agilizar el proceso de decisiones de inversión a este nivel.

 

Un tercer tema se relaciona con las reservas internacionales, se mantendrán fuera del país para evitar un exceso de capital dentro de una economía que no puede metabolizar todo ese dinero en valor agregado.

 

Lo Educativo: frutos aceptables por el buen clima pero pequeños por las raíces de la planta.

Se mantiene la tendencia indicada durante el año pasado: La educación en Perú definitivamente no va a mejorar. Si bien se requieren estrategias importantes para el desarrollo del sector educación, es importante reconocer que el funcionamiento del MINEDU requiere contar con capacidades reales de gestión para el control de las operaciones de las escuelas y otros centros de formación. En 2014 y 2015, las escuelas públicas continuarán siendo esas kafkianas fábricas de pobreza.

En lo que se refiere a tecnologías aplicadas a la educación, es probable que se presenten algunas iniciativas con impactos bajos, dado que no se puede capitalizar tecnología si es que no se cuentan con capacidades pedagógicas mínimas en docentes.

Aún se espera la explosión en la oferta de formación técnica relacionada con perfiles escasos, impulsado por las buenas remuneraciones ofertadas por las empresas del rubro minero, agroindustrial, turismo y construcción. Será un desafío integrar el esfuerzo del Gobierno con la posición de intermediación que tienen las facultades de ingeniería industrial, agrícola, de minas para facilitar la formación y certificación de cuadros técnicos necesarios. Tendrán que ponerse de acuerdo respecto a cómo repartir el pastel antes que éste se pudra.

 

Conclusión: ¿Hacia dónde mirará la gestión pública?

Como hemos podido ver, el mundo va a ejercer una presión importante para que Perú se ordene. Perú se encuentra alineado y acomodado respecto al contexto global. El cambio indicado en la estructura política se está produciendo, pues los grupos empresariales entrarán a una fase de mayor protagonismo en las decisiones clave para el país. No obstante, el sector privado no madurará a la misma velocidad que las redes sociales y la emergente supervigilancia ciudadana. Tampoco es que se cuente con grupos empresariales que estén pensando la educación y la formación técnica como temas de agenda para el mediano y largo plazo, mucho menos en esquemas más ingeniosos para resolver los problemas sociales y humanos del país. En estos dos años se verá que la responsabilidad social no es una actividad tangencial ni una actividad eficaz para resolver los desafíos de las regiones.

Los gobiernos regionales continuarán perdiendo, el rol de antagonista del gobierno y se centralizarán muchas decisiones relacionadas con la asignación de recursos por medio del Presupuesto por Resultados y el acompañamiento de los privados en las actividades locales.

 

Estos escenarios van a exigir mucho desarrollo de modelos de asociatividad público – privada en diferentes sectores que van desde la infraestructura hasta la educación. Emergerán nuevos modelos de fiscalización de privados que buscarán agilizar las transacciones y que probablemente entrarán en una tensión inicial con la Contraloría General de la República.

En  cuanto a dotación, es probable que se incremente en el sector público, especialmente a nivel de profesionales para sostener una nueva centralización. El nuevo régimen que reemplaza al CAS prácticamente hará que los trabajadores sean asimilados rápida y permanentemente al Estado. La forma en que cada organización asimile a sus nuevos cuadros determinará el “ángulo de elevación” que tendrán en los siguientes años.

Las reglas del juego que involucra a todos los ministerios, dependerá de la forma en que el MIDIS desarrolle sus capacidades de control y gestión en la ejecución de políticas públicas. La idea de un MIDIS como agente social del MEF va a ser siempre bienvenida y la forma en que se vincule con otros ministerios y gobiernos regionales, puede marcar una nueva y mejor etapa de gestión pública y de alto valor público.

Será también un año interesante para la inversión en tecnología, especialmente en lo que es gestión documental, así mismo, los siguientes dos años pueden ser el contexto adecuado para impulsar la firma electrónica digital. Además, a nivel de servicios se espera que aumente el desarrollo del “Ciudadano Digital”: Dinero electrónico, mayor penetración del estado en las redes sociales, mayor cantidad de trámites por internet, etc.

 

El narcoterrorismo es la gran incógnita que aún considero no puede ser respondida, pues tiene un efecto sistémico importante y existen posturas diferentes respecto a quiénes y cómo debe ser enfrentado este problema, un problema que amerita un artículo especializado.

 

[1]Es la tendencia observada desde el año 2001, en que el candidato perdedor en una elección presidencial es el ganador en la elección presidencial siguiente.

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